29 de agosto del 2020
Salmo 97; Filipenses 1:3-6
DIOS – SIEMPRE OBRANDO
“Estoy seguro de que Dios, que comenzó a hacer su buena obra en ustedes, la irá llevando a buen fin…”
Filipenses 1:6
La coordinadora del ministerio de niños de nuestra iglesia tuvo el otro día una idea sumamente brillante. La ansiedad la estaba dominando porque no había tenido tiempo de animar a los voluntarios que la ayudaban o de atender los problemas que tenía que resolver. Otras cosas la habían mantenido ocupada. Ya que se había desocupado, lo que hizo fue buscar su agenda y, una vez que la encontró empezó a llamar por teléfono a sus voluntarios. Hubo un momento en que el pánico hizo su aparición mientras llamaba. ¿Escucharía a voluntarios que habían perdido su deseo de servir a los niños? ¿Niños difíciles de manejar y enseñar? ¿Habría una gran lista de quejas que necesitaba su atención inmediata?
A pesar de sus temores, todos los voluntarios estaban contentos con lo que hacían, y la mayoría podía ver claramente a Dios obrando por medio ellos. Lo que dice el Salmo 97 es absolutamente cierto: ¡Dios reina!
Nuestra coordinadora aprendió la verdad de que Dios no nos llama a su obra porque le gusta trabajar por medio de nosotros, sino más bien porque le gusta trabajar con nosotros. El Señor de todo está obrando por medio de su pueblo para la gloria de su reino.
Señor Jesús, tu eres más grande que cualquiera de nosotros. Gracias por usarnos en tu obra. Gracias por completar la buena obra en nosotros. En el nombre de Jesús, Amén.