24 de agosto del 2020
Salmo 77
ALABANZA Y DOLOR
“A Dios clamo con fuerte voz para que él me escuche” Salmo 77:1
Hace un par de años un amigo de nuestra iglesia creó un servicio especial alrededor de tres historias de dolor y prueba. Estas tres personas de nuestra congregación compartieron sus luchas y la bendición de Dios en medio de todo su sufrimiento.
Creo que mucha gente supone que un servicio del domingo debe estar lleno de alabanzas, canciones lindas, y mensajes optimistas. Pero el domingo también puede ser un tiempo en el que podemos hablar cara a cara con otros y con Dios de la realidad del dolor y los desafíos en nuestras vidas. Recuerden: la Biblia habla francamente de nuestras luchas y debilidades. Contiene más salmos de lamento que salmos de alabanza. Después de esa reunión, se escuchaba a los hermanos compartiendo sus propias experiencias. Nadie hablaba de la construcción de la nueva autopista, planes para sus vacaciones, problemas con la computadora, el último partido de futbol, o la mejor manera de hacer mermelada de durazno. Era como si esas tres historias hubieran abierto la puerta para que todos expresaran la realidad y las dificultades en sus vidas.
Que tu alabanza hoy día sea genuina y que sea acompañada con honestidad en cuanto a la realidad de tu vida y de tu mundo.
Dios reina sobre todas las cosas, ¡alégrese la tierra!
Padre, escucha nuestra alabanza y nuestra petición. Sabemos que nos amas. Haznos fuertes para que vivamos una vida de alabanza y de paz en medio de nuestro sufrido mundo. Amén.