10 de agosto del 2020
Efesios 4:11-13
UNA SONRISA DE BENDICIÓN
“Y él mismo concedió a unos ser apóstoles y a otros profetas… a otros ser pastores y maestros”
Efesios 4:11-12
En nuestra iglesia el hermano que dirige las alabanzas está siempre sonriendo. Y eso es importante para uno que está al frente dirigiendo la adoración a Dios. También sonríe mucho cuando otros están en el micrófono o dirigiendo, después de todo, él ha sido su maestro, enseñándoles y animándoles en los ensayos durante la semana. Creo que en parte sonríe para animar a aquellos que están dirigiendo. También creo que su sonrisa surge del puro placer de ver participar a otras personas. Es un gozo ver a los que has entrenado llevar a cabo ese trabajo. Es un placer saber que has bendecido a alguien y ellos son una bendición a otros.
Cada pastor, maestro, y coordinador conoce algo de ese gozo. Preparar a otras personas para el ministerio es una de sus principales tareas. Ellos son llamados para ayudar a todo el cuerpo de Cristo, la iglesia, a que crezca, “para la edificación del cuerpo de Cristo”, y eso trae gran gozo. Debemos dar gracias a Dios por las personas que nos han bendecido a través de su ministerio. Y también debemos reflexionar en cuanto a la manera en que nuestros talentos pueden ser de bendición a otros.
Anhelamos tener la plenitud de Cristo. Gracias por bendecirnos con personas cuyos talentos y servicio nos ayudan a llegar a esa plenitud. En el nombre de Jesús, Amén.