Salmos 17
SATISFECHO
“Pero yo, en verdad, quedaré satisfecho con mirarte cara a cara”
Salmos 17:15
En este pasaje David se ha presentado delante de la presencia de Dios y ha pedido la intervención divina en su condición crítica, pero en base a la rectitud de su corazón. Reconozco que para mí es muchas veces difícil asimilar estos Salmos, pues me cuesta identificarme con el autor cuando éste no pareciera aceptar su condición y reconocerse como pecador.
Esto, a primera impresión, ya que si consideramos que para poder interactuar de esta manera con Dios es porque hay una relación cercana de transparencia y honestidad ante él. David habla de un proceso de probar su corazón y de poner su confianza en Dios sabiendo que su defensa proviene de él, a quien apela su causa.
David sabe, además, que sin la Palabra de Dios y la obra de Dios en su vida no hay forma que pueda mantenerse firme y pide que Dios muestre una vez más sus “maravillosas misericordias” al refugiarse en él. David sabe que no ha recibido lo que merece.
Las Buenas Noticias es que este pasaje refleja entonces más bien un entendimiento de que la provisión divina para su condición y la nuestra ha sido efectiva. David se puede presentar así ante Dios porque descansa en que ha recibido la justicia y absolución de sus pecados, aún sin saber de la provisión retroactiva de la obra de Cristo en la cruz del Calvario.
Gracias Padre, por tu provisión redentora en la obra de Cristo en nuestro favor, ahora sabemos que ‘tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él’. Amén.