07 de julio del 2020
Salmo 6
DESFALLECER
“El dolor me nubla la vista; ¡se me nubla por culpa de mis enemigos!”
Salmo 6:7
Este es un salmo bastante trágico. El salmista David, habla de desfallecer completamente, de llorar toda la noche y de sentir escalofrío. El pasaje, aunque menciona la enfermedad, parece referirse más a una condición causada por sus enemigos que lo persiguen y esto es lo que le afecta física, emocional y espiritualmente.
Y es que a David le parece interminable la condición en que se encuentra y clama al Señor pidiendo ayuda. Dios en su Palabra ahora nos revela cómo, en Jesús, él se ha encargado de nuestros enemigos: la carne, el mundo y el maligno. De una vez por todas quitó decisivamente en la cruz su poder sobre nosotros.
Ahora no solo sabemos que “si Dios es por nosotros quien contra nosotros” (Romanos 8:31), pero también que, si él “no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Romanos 8:32), que en Cristo somos “más que vencedores” (Romanos 8:37), y que “los que aman a Dios todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados” (Romanos 8:28).
Las Buenas Noticias para ti y para mí son que, aunque ahora mismo nuestra evaluación de la condición que nos aqueja puede ser cierta, de seguro también es limitada e incompleta.
Gracias Padre, porque: “el Señor ha escuchado mis ruegos, ¡el Señor ha aceptado mi oración! Mis enemigos, muertos de miedo, quedarán en ridículo” (vs.9,10). Amén.