Mateo 4:1-11
TENTACIONES
“Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba”.
Mateo 4:1
Una vez que el Jesús es a?rmado por el Padre en su identidad y en su bautismo, vemos que el Espíritu le guía a esta prueba difícil en el desierto y donde experimenta hambre, sed y soledad. Es una prueba física, emocional y espiritual. Podemos entonces notar que Jesús es atacado en esas tres áreas fundamentales de nuestra vida y para las que la provisión de Dios ha sido efectiva, eficiente y completa.
Vemos en primer lugar que es una prueba o tentación en el área de su satisfacción, “Si de veras eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en panes” (vs.3).
En segundo lugar, vemos también una prueba o tentación en el área de su seguridad, “Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo; porque la Escritura dice: ‘Dios mandará que sus ángeles te cuiden’” (vs.6).
Y en tercer lugar, vemos también la prueba en el área de su signi?cado, “mostrándole todos los países del mundo y la grandeza de ellos, le dijo: —Yo te daré todo esto, si te arrodillas y me adoras” (vs.8-9).
Las Buenas Noticias es que el Señor Jesús fue tentado y probado en estas tres áreas saliendo victorioso para que hoy nosotros al descansar en él y su obra completa de redención en la cruz en nuestro favor, podamos encontrar en él nuestra seguridad, satisfacción y significado.
Jesús dijo: “Yo soy el camino (estamos seguros), la verdad (nuestro significado no depende de las opiniones de otros), y la vida (podemos estar satisfechos en El)”. Amén.