03 de julio del 2020
1 Timoteo 1:1-2
ESPERANZA
“… enviado por mandato de Dios nuestro Salvador y de Cristo Jesús, nuestra esperanza”.
1 Timoteo 1:1
En esta epístola del apóstol Pablo a su querido discípulo el joven Timoteo, podemos ver cómo comienza y termina hablando acerca de la esperanza. Ya desde el primer versículo, el apóstol hace claro que no se está refiriendo a un sentimiento, a una creencia o a una simple idea. Dice claramente que nuestro Señor y Salvador Jesucristo es nuestra esperanza.
También en el último capítulo y al despedirse de Timoteo, el apóstol regresa al tema de la esperanza hablando acerca de amonestar a los ricos a no poner su esperanza en las riquezas. Y es que también a lo largo de la epístola, el apóstol ha estado hablando de situaciones prácticas en las que tendemos a poner nuestra esperanza, aún cosas buenas, pero que al final ocupan el lugar que solo le pertenece a nuestro Señor.
Cuando ponemos nuestra esperanza en cosas como, si estamos bien y los otros mal, si tenemos la aprobación de las personas, si nos reconocen o no, si alcanzamos el éxito o no, entonces estas esperanzas sin duda nos defraudarán.
Las Buenas Noticias para ti y para mi hoy es que nuestro Señor Jesucristo, nos confirma Pablo: es la esperanza personificada, es la solución a nuestros problemas, es el fin de todos nuestros medios, y él es el cumplimiento de cualquier anhelo de nuestro corazón.
Gracias Padre, porque Jesús al morir en la cruz hizo posible que ese hueco de nuestro corazón que buscamos llenar con algún tipo de esperanza sea completo en él. Amén.