Mateo 5:14-16
LA LUZ DEL MUNDO
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre.”
Mateo 5:16
Jesús reconoce a sus seguidores como “la luz del mundo.” ¿Qué se asume con esta descripción de los discípulos de Cristo? Varios razonamientos se presentan: 1) Que el mundo está en oscuridad y necesita ser iluminado; 2) que quienes creen en Jesús son capaces de alumbrar al mundo en tinieblas; 3) que estos discípulos, “la luz del mundo,” deben ser expuestos en vez de mantenerse guardados; 4) que esta luz es vista a través de las buenas obras de los fieles a Cristo; 5) que estas buenas obras ocasionan que los demás glorifiquen a Dios.
En conclusión, el ser seguidor de Jesús representa una bendición y una responsabilidad. La bendición está implícita en que somos luz ante un mundo a oscuras. La responsabilidad es que no podemos permanecer escondidos, sin dar testimonio de la verdad de Cristo, una verdad que ofrece luz y vida eterna para quienes están ciegos y viven espiritualmente en la penumbra. Jesús nos compara con el candelero que alumbra a todos los que están en casa y que no debe ponerse bajo un canasto, oculto.
¿Qué buenas obras podemos realizar para dar luz a quien no conoce a Dios? Ofrecer comida al hambriento, perdonar a quien le ha ofendido, dar albergue al desposeído, agradecer a Dios en voz alta por sus bendiciones y misericordia. Estos son solo algunos ejemplos concretos y válidos para glorificar a Dios por medio de nuestras acciones.
Padre, ilumina mi corazón con tu Espíritu para ser luz ante este mundo en tinieblas.