Mateo 2:19-22
LA MUERTE DE HERODES
“Un ángel del Señor apareció en sueños a José, diciendo: toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel”
Mateo 2:19-22
Cuando el rey Herodes se enteró del nacimiento de Jesús, supo también que algunos consideraban al niño el nuevo rey de los judíos. Entonces quiso asegurarse de que eliminaría al niño Jesús mandando matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en sus alrededores. Pero la historia no se detiene allí, recordándonos que los planes de Dios no pueden ser truncados aún por los más poderosos de la tierra. Tras la muerte de Herodes, la peor amenaza contra Jesús se desvanece y José regresa con su familia a Israel estableciéndose en Nazaret.
El relato nos ilustra que la opresión humana no tiene poder de permanencia. Todo en esta vida llega a su fin. La excepción a esta regla se encuentra únicamente en Dios, quien transciende los planes del hombre, por más perturbadores que parezcan. Y es aquí donde descansa nuestra esperanza.
Seguir a Dios en el camino del bien y la verdad marcado por su hijo Jesús, es el único lugar realmente seguro. La maldad ejercida por seres humanos perversos es limitada ante un Dios todo poderoso quien ofrece misericordia y amor a través de Cristo, por toda la eternidad.
Señor, enséñame a vivir como Cristo, mostrando tu amor y misericordia a los demás a pesar de las tribulaciones que me rodean.