05 de noviembre del 2026
Levítico 3:1-6
OFRENDA DE CALIDAD
“Si su ofrenda fuere sacrificio de paz, si hubiere de ofrecerla de ganado vacuno, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecerá delante de Jehová”. Levítico 3:1
¿Acostumbra usted apartar lo mejor que tiene para ofrecérselo a Dios? Es natural reservar lo mejor para aquello que valoramos. Cuando apreciamos algo o a alguien, procuramos darle tiempo, atención y cuidado. Lo hacemos con nuestra familia, con nuestros amigos e incluso con las cosas que consideramos importantes. Dios enseñó esta misma verdad a su pueblo en Levítico. Las ofrendas de paz celebraban el privilegio de vivir en comunión con Él. Eran una expresión de gratitud y de gozo por la relación que Dios había hecho posible. Por eso, cuando el pueblo llevaba una ofrenda, debía presentar un animal sin defecto y dedicar al Señor las partes más selectas. Dios no necesitaba esos sacrificios; más bien, estaba enseñando a su pueblo que Él merece lo mejor, porque no hay nadie más digno de nuestro amor, nuestra gratitud y nuestra adoración. Esa misma invitación sigue vigente hoy. Romanos 12 nos llama a responder a la misericordia de Dios ofreciendo nuestras vidas como sacrificio vivo. No porque intentemos ganar su favor, sino porque ya hemos recibido su gracia en Cristo. Por eso vale la pena preguntarnos: ¿qué lugar ocupa Dios en nuestra vida? ¿Le ofrecemos lo mejor de nuestro tiempo, nuestras capacidades y nuestro corazón? Aquel que nos dio lo mejor del cielo merece también lo mejor de nosotros.
Señor y Dios nuestro, gracias por habernos hecho tus hijos. Permite que te honremos dándote con alegría y gratitud lo mejor de nosotros. En Jesucristo, Amén.
En los devocionales de este mes nos centraremos principalmente en pasajes del libro de Levítico. Este libro de la Biblia puede resultar intimidante, incluso para los lectores más experimentados de la Biblia. Con sus numerosas normas sobre alimentos; sus instrucciones sobre el sacrificio de animales; sus directrices para los sacerdotes; y sus reglas para realizar todo tipo de ofrendas en el culto a Dios, este libro podría no parecernos muy relevante hoy en día. Sin embargo, al leer Levítico a la luz de la vida y obra de Jesús, descubrimos que se perfila ante nosotros una imagen impresionante del Salvador. Acompáñanos este mes mientras exploramos cómo el Levítico señala al pueblo de Dios al sumo sacerdote y a la ofrenda más importante de todas: ¡nuestro Señor Jesucristo!
Rob Toornstra
Rob Toornstra es pastor de la Iglesia Cristiana Reformada en Oregón. También colabora con International Theological Education Ministries, donde enseña a pastores de todo el mundo. Él y su esposa, Amy, tienen tres hijos.