21 de junio del 2020
Mateo 9:9-13
JESÚS VINO POR PECADORES
“Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.”
Mateo 9:13
Los fariseos eran separatistas. Ellos observaban estrictamente las tradiciones de sus ancestros especialmente cuando se trataba de pureza ceremonial. Muy probablemente los fariseos hicieron estas preguntas desde fuera del lugar donde Jesús y sus discípulos se encontraban, pues el acercarse a cobradores de impuestos y pecadores corrían el riesgo de volverse impuros.
Jesús al oír esto responde: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.” Jesús afirma que él ha venido a llamar a los pecadores al arrepentimiento y por tal motivo, se encuentra con ellos, para atraerlos a la pureza divina.
Pero esta clarificación no se queda allí. Jesús hace referencia al Antiguo Testamento. En Oseas 6:6 encontramos lo siguiente: “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.” Con esta referencia, Jesús enseña a los fariseos que Dios desea piedad, compasión y no sacrificios ceremoniales vacios de devoción genuina.
Con estas palabras, Jesús indica que los fariseos mismos, con toda su religiosidad, no están tampoco libres de culpa ya que Dios prefiere corazones arrepentidos, misericordia e intimidad y fidelidad espirituales.
Señor, gracias por ser el Gran Médico que sana almas. Sáname, Señor, de mis pecados.