Mateo 6:25-34
¿ESTÁS PREOCUPADO?
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Mateo
Escuchar las noticias se ha convertido en un ejercicio que conduce a la ansiedad. Crisis económicas, conflictos bélicos, incertidumbre política, desastres naturales. La preocupación, poco a poco, va estrechando nuestra mirada hasta que todo gira alrededor de nosotros: nuestra seguridad, nuestra salud, nuestro futuro. Nos roba energía, nubla la razón y, en muchos casos, nos paraliza. Terminamos pensando mucho, pero haciendo poco, atrapados en un ciclo que desgasta el alma.
Jesús no ignora las preocupaciones reales. No dice que el futuro es sencillo ni que las dificultades no existen. Lo que hace es redirigir la mirada: observa las aves, mira los lirios. No como ejercicio de distracción, sino como recordatorio de que hay un Padre que sostiene lo que nosotros no podemos controlar. La preocupación nace cuando asumimos que todo depende de nosotros. La paz nace cuando recordamos que hay uno que ya lo tiene en sus manos.
“Buscad primeramente el reino de Dios”. Jesús lo dijo, no como técnica para conseguir lo que queremos, sino como reorientación de toda la vida. Cuando el reino es la prioridad, la ansiedad pierde su punto de apoyo. No porque los problemas desaparezcan, sino porque ya no son lo más grande que hay en el horizonte. La confianza en Dios no es ingenuidad; es la decisión de creer que Él es más grande que lo que nos preocupa.
Padre celestial sabemos que te preocupas por nosotros, ayúdanos a buscar primero tu reino y no nuestro bienestar. Toma nuestra ansiedad y transfórmala en confianza. En Jesús, Amén.