Deuteronomio 6:1-9
RECORDANDO EL ENTRENAMIENTO
"Éstos son los mandamientos, leyes y decretos que el Señor su Dios me ha ordenado enseñarles…" Deuteronomio 6:1
Moisés sabía que su tiempo con Israel estaba llegando a su fin. ¿Te imaginas lo que pasaba por su mente durante esta etapa final de su carrera como el líder de Israel? ¿Estaría reflexionando sobre cómo Dios lo formó para este rol a lo largo de su vida? ¿Recordaría todas las formas en que Dios lo había usado para guiarlos?
Ahora era el momento de concluir. Estoy seguro de que a Moisés le agradó escuchar a Dios convocar a Israel para recordarles todo lo que había hecho por ellos. Moisés sabía que a menudo olvidaban quién era Dios y qué había hecho. Olvidaban los mandamientos, decretos y leyes que había dado para ayudarlos a vivir vidas santas.
Yo necesito recordatorios regulares, y me atrevo a asegurar que tú también. Me alegro por el anillo de bodas en mi dedo, la lista de "cosas para hacer" en mi computadora, mis devociones diarias, el culto semanal y los días de fiesta anual. Me alegro también por la historia de Moisés. Los recordatorios nos ayudan a ver todo en la vida como gracia: don especial de Dios. También podemos ver que todo en nuestra vida es un entrenamiento para cualquier misión que Dios tenga para nosotros, en esta vida y la próxima.
Que también nosotros recordemos y mostremos nuestro agradecimiento por todo lo que Dios ha hecho por nosotros.
Entrénanos como entrenaste a Moisés, Señor. ¡Derrama bendiciones con tu gracia, y envíanos como testigos a tu hermoso pero roto mundo! En el nombre de Jesús oramos. Amén.