Éxodo 19:16-19; 20:22-23
MOISÉS Y JESÚS
"Ustedes han visto que yo les he hablado desde el cielo". Éxodo 20:22
Los israelitas estaban acampados en la misma montaña donde Moisés había hablado con Dios en la zarza ardiente, antes de unirse a ellos en Egipto. Ahora Israel también podía ver el fuego de Dios y escuchar su voz a través de Moisés.
Moisés se había convertido en el mediador de Dios, su portavoz elegido. Le mostró a Israel el amor de Dios, los planes de Dios y las instrucciones de Dios. Moisés representó a Dios y luchó por la libertad de su pueblo, conduciéndolos a la Tierra Prometida.
Siglos más tarde, en el monte de la transfiguración, los discípulos también vieron el fuego de Dios en el rostro de Jesús y en su ropa. El rostro de Jesús "resplandecía como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz". Los discípulos también escucharon la voz de Dios en las enseñanzas de Jesús, y más tarde, a través de su sacrificio. Jesús es Dios, y él guía a su pueblo a la libertad del pecado y los envía a hacer discípulos en todas las naciones.
Este mensaje es para cada uno de nosotros también. Puedes escuchar la voz de Dios en su Palabra, en la creación de Dios y en la comunidad de fe que lo adora. El Espíritu Santo nos ayuda a escuchar la voz de Dios de todas estas maneras. Es importante que sigamos las instrucciones de Dios y que obedezcamos sus palabras.
Te alabamos, Señor y Espíritu Santo. Tú eres Dios. Escuchamos tu voz y vemos tu amor. Ayúdanos no sólo a escuchar, sino también a seguir y obedecer. ¡Gracias! Amén.