03 de mayo del 2020
Éxodo 2:1-10
LA ESCUELA DE LA EXTRAVAGANCIA
“Y ya grande se lo entregó a la hija del faraón, la cual lo adoptó como hijo suyo…”
Éxodo 2:10
El sufrimiento es un maestro que revela que la vida es dura y que no somos capaces de solucionar los problemas por nuestra cuenta. Moisés pasó sus primeros años con ese maestro, viviendo con su familia en la esclavitud de los egipcios. Sin embargo, Dios tenía planes para educar a Moisés a través de otros maestros también. La madre de Moisés lo llevó a la casa de Faraón, donde lo entregó a su hija. ¡Este niño hebreo, que había estado aprendiendo las lecciones del sufrimiento, pasó el resto de su juventud como el nieto del Faraón! Formado por los mejores tutores y profesores de Egipto, que le enseñaron a hablar, a pensar y a comportarse como un egipcio altamente educado y privilegiado. Moisés también fue testigo de la gran extravagancia y poder en la corte del Faraón. Tales cosas pueden alejar al corazón humano de Dios y profundizar en la ilusión de que uno puede arreglar los problemas de la vida por su propia cuenta. ¿Recordó Moisés, mientras estaba en la casa del Faraón, las lecciones aprendidas cuando vivía en sufrimiento? Si hay extravagancia en tu vida, ¿qué te está enseñando? ¿Ves generosidad, creatividad y generosidad de Dios en tu vida, o ves tu riqueza y sus bendiciones como productos de tu astucia y planificación? ¿Has aprendido gratitud o una actitud?
Padre, usaste la extravagancia para formar a Moisés, el niño que sería el líder de Israel. Guárdanos del egoísmo y el orgullo. Enséñanos gozo y gratitud. En el nombre de Jesús, Amén.