14 de mayo del 2020
Génesis 12:1-3
UN MOISÉS PREVIO
“Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, para ir a la tierra que yo te voy a mostrar.” Génesis 12:1
Hemos estado hablando de la educación de Moisés para sacar a Israel de la esclavitud en Egipto. También hemos visto cómo Jesús se preparó para su ministerio de sacar al pueblo de Dios de la esclavitud del pecado. Hoy centrémonos en otra educación anterior: la educación de Abram. La educación de Dios a Abram, es interesante. Dios llamó a Abram lejos de todo lo que le era familiar. En los capítulos siguientes, nos enteramos que Dios lo envió a Egipto, donde se puso a prueba su fe. Más tarde, Dios abrió los ojos de Abram a toda la extensión de la tierra prometida. Dios le prometió innumerables descendientes a Abram, aun sin hijos. Luego en la prueba más dramática de todas, Dios le pidió a que sacrificara a su único hijo, Isaac, y luego, Dios mismo lo detuvo en seco cuando estaba a punto de obedecer. Abram estaba siendo entrenado para ser Abraham, el padre de muchas naciones. Y una nación de descendientes en particular. Israel sería elegida para llevar las promesas de Dios al mundo. Abram sería su ancestro bien entrenado, y las lecciones que aprendió acerca de Dios se enseñarían una y otra vez a sus descendientes. "Abraham ha venido a ser también el padre de todos los que tienen fe" en Jesús (Romanos 4:11). ¿Estamos escuchando el llamado de Dios en nuestras vidas?
Señor, ayúdame a escuchar y obedecer, donde sea que me hayas colocado. En Jesús, Amén.