15 de abril del 2020
1 Corintios 15:12-24
NUESTRA METAMORFOSIS
“Y así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos tendrán vida”.
1 Corintios 15:22
En muchos aspectos, la naturaleza contiene evidencias que ilustran la enseñanza bíblica de la resurrección. Ninguna es tan clara como la llamada “metamorfosis”, ese increíble, casi mágico proceso por el que pasan las mariposas, el cual va de huevos, larva u oruga, crisálida (pupa), y luego aparece la mariposa adulta con sus delicados y brillantes colores, lista para alzar el vuelo. Como hemos visto, en varios pasajes escritos por Pablo el apóstol, ese es precisamente el proceso de aquellos que, primero nacen de nuevo, y luego mueren en Cristo. Pablo dice que lo que pasa con ellos después de esto sucederá “en un momento”. Leamos sus palabras: “Pero quiero que conozcan el designio secreto de Dios: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene el último toque de trompeta. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados para no volver a morir. Y nosotros seremos transformados. Pues nuestra naturaleza corruptible se revestirá de lo incorruptible, y nuestro cuerpo mortal se revestirá de inmortalidad” (1 Corintios 15:51-53). Note que hay una diferencia entre la mariposa y el creyente. Nuestra metamorfosis es final, pues: “Los muertos serán resucitados para no volver a morir”. El resultado será una vida diferente, gloriosa, victoriosa y eterna.
Señor de toda sabiduría, confieso que mi mente no logra captar tus soberanos designios en cuanto a la vida y la muerte. Es solo por fe que me someto a ellos. Por tu nombre, amén.