10 de marzo del 2020
Otro nivel de conciencia
“Ten en cuenta que este pueblo es tu pueblo.” Éxodo 33:13b
Moisés gozó del privilegio de ser uno que hablaba cara a cara con Dios, sin que lograra ver su rostro, solamente escuchar su voz. Esto sucedió en el monte Sinaí. Allí ambos dialogaban y discutían básicamente el futuro de su pueblo. Aún no tenían un territorio donde vivir, pero hablaban de muchos otros detalles para continuar la travesía por el desierto. Una de las discusiones que Moisés tuvo con Dios, fue en cuanto a lograr ver su gloria, a lo cual Dios accedió, pero no en su totalidad, llegando a ver únicamente cierta parte de la espalda de Dios, pero su rostro no, ya que eso sería su muerte. En este episodio, hubo un cambio en este representante de las tribus liberadas por Dios. Moisés no podía ser ya el mismo. Dios le había transformado dándole las fuerzas necesarias para continuar dirigiendo a un pueblo testarudo y difícil. En algún momento de nuestras vidas atravesamos ciertas situaciones parecidas. Muchas de ellas no son necesariamente trascendentes como las que vivió Moisés, pero ocurren cambios significativos en cuanto al trato que solemos dar a nuestros semejantes. Una experiencia con Dios no es para envanecernos o sentirnos superiores, lo cual sería del todo contrario a los deseos de Dios para nosotros. Esto marca de manera significativa nuevas formas de ver la dignidad de otras personas en virtud de poseer la imagen de Dios.
Oración: Dios de todas las etnias, nos ponemos en tus manos de amor para que nos transformes en personas de buena voluntad para vernos como iguales. Amén.