22 de septiembre del 2026
Mateo 26:69-75
DESHECHOS POR EL PASADO
“Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente”.
En los mensajes de texto existe la opción de “eliminar para todos”. Lo presionas y el mensaje desaparece, como si nunca hubiera existido. Pero en la vida real, ese botón no existe. Las palabras dichas, las decisiones tomadas, el tiempo que no dimos, no tienen la opción de ser eliminados. Todos, en algún momento, miramos hacia atrás y sentimos el peso del arrepentimiento. La Biblia nos muestra que no estamos solos en esa experiencia. Pedro y Judas vivieron algo parecido: los dos fallaron, los dos sintieron el peso de lo que hicieron. La diferencia no estuvo en la gravedad del error, sino en lo que hicieron con el arrepentimiento. Judas lo cargó solo hasta que ya no pudo más. Pedro lo llevó a Jesús, y Jesús lo encontró en la orilla del mar con pan y fuego, sin reproches, con una pregunta y una misión nueva. Ahí está la diferencia que transforma todo: no es solo sentir arrepentimiento, sino qué hacemos con él. Podemos quedarnos atrapados en la culpa o podemos llevarla a Cristo. La gracia de Dios es más grande que nuestros errores. Él no solo perdona, también restaura y da un nuevo comienzo. No importa cuán pesado sea el pasado, en Jesús siempre hay una oportunidad para levantarse, sanar y seguir adelante con esperanza.
Señor Jesús, ayúdanos a soltar el peso del pecado y del pasado, de manera que aceptemos el perdón que nos ofreces. Queremos servirte con fidelidad todos los días de nuestra vida. Amén.
Mucha gente cree que su vida emocional no tiene nada que ver con su fe o su desenvolvimiento religioso. No saben que se están engañando. Las enseñanzas del evangelio son un remedio eficaz, para curar las heridas del alma. Nuestro lado emocional puede volverse inestable como las tempestades de verano; traumáticas, turbulentas y dolorosas, como lo que un huracán deja al pasar. A pesar de todo, la gracia de Dios nos da la posibilidad de restaurar, equilibrar y de pacificar nuestros sentimientos más profundos. Es de esta gracia que todos nosotros necesitamos, para enfrentar las tempestades de la vida y mantenernos serenos y equilibrados.
Robert Heerspink
Robert Heerspink fue pastor de varias iglesias, y director del ministerio Back to God (De regreso a Dios). Una de sus pasiones era la escritura, sobre todo, devocionales para el pueblo de Dios.