Destacar el bien
“Niños y niñas llenarán las plazas de la ciudad y jugarán en ellas.” Zacarías 8:5
El profeta Zacarías, al igual que varios de los profetas, soñó por inspiración divina una visión en la que todas las naciones alcanzan el ideal de justicia, paz, seguridad pública y armonía, y donde la discriminación pecaminosa es erradicada por completo, donde la única supremacía que merece destacarse es la del amor. Es una visión de plenitud de vida en la cual todas las generaciones, ancianos y niños, se ven con respeto y conviven sin demostrar sospecha y prejuicios, creando así un ambiente ejemplar de fraternidad. Este ideario trasciende a lo que hasta ahora hemos vivido, un plan cósmico que ningún sistema puede ofrecer, superando cualquier barrera, prejuicio o apartheid de lo cual, con horror, hemos sido testigos. Soñar como lo hizo el profeta, nos hace pensar que todo sistema humano hasta ahora conocido no es ninguna alternativa real para ejemplificar el shalom de Dios, es decir, la visión de Dios para cada persona, familia, comunidad, país, región y mundo. La manera en que las naciones logran esto se afirma en el último versículo: “¡Queremos ir con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes!”, (Zacarías 8:23) pasando así también ellas a ser herederos y depositarios de la esperanza de este mundo de bienestar.
Oración: Dios de paz, gracias por hablarnos a través de tus siervos los profetas, a quienes revelaste la visión de otro mundo posible. Amén.