29 de febrero del 2020
Filipenses 3:17-21
“Colorín, Colorado, He Terminado”
“He puesto mi arco iris en las nubes, y servirá como señal de la alianza que hago con la tierra.” Génesis 9:13
El último arcoíris que vi fue al norte de Minnesota, un estado al norte de EE.UU. Estábamos viviendo en un pueblo sobre el Lago Superior, un lago tan enorme, que no alcanzas ver el otro lado. Era un día gris, el cielo y el agua del mismo color. Al salir de casa vi que se extendía sobre el lago un enorme y perfecto arcoíris en todo su esplendor. Fue un momento tan impactante que jamás olvidaré.Hemos pensado mucho este mes en la Creación y en nuestro agradecimiento a Dios. Quiero terminar con unas palabras del escritor escocés, John Baillie:“No dejes que camine por medio de tu hermoso mundo con los ojos cerrados. No dejes que la atracción del mercado lleve mi corazón lejos de ti, olvidando los verdes árboles y valles. No dejes que el trabajo en un taller u oficina me haga olvidar tu enorme cielo. Cuando todas tus creaturas están saludando un nuevo día con canciones y gritos de alegría, nos dejes que ponga un rostro triste y solemne. Que la energía y vigor que tú has puesto en cada creatura y planta entre en mí para que yo no sea un peregrino flojo. Sobre todo, dame la gracia para usar todas las bellezas y el alma que has puesto dentro de mí, para que ella se levante desde la creatura hasta el Creador, de la naturaleza al Dios de la Creación.” Amén.
Gracias mi Señor y Dios por este mundo de color y belleza que me has dado, te pido sabiduría para cuidarlo, para que otros vean tus hechos poderosos. Amén.