2 Corintios 8:1-15
VIOLETA - PEREGRINOS
“Porque ya saben ustedes que nuestro Señor Jesucristo, en su bondad, siendo rico se hizo pobre por causa de ustedes…” 2 Corintios 8:9
Mirando hacia afuera, al jardín que hay en el fondo de mi casa, veo un árbol muy alto. Parece muy fuerte. Allá arriba, entre sus ramas, hay flores de un hermoso color violeta. Es el “jacarandá” Es oriundo de los trópicos, pero hay muchos aquí en mi ciudad, clima bastante árido.No sólo por la creación estamos dando gracias. Damos gracias por los que están cumpliendo su servicio a Dios. Damos gracias por los que están buscando paz entre las naciones. Damos gracias por los que están trabajando en cuestiones de salud. Damos gracias por los que están aliviando la pobreza en todo el mundo. Damos gracias por los sufren por hacer el bien. Damos gracias por los que han dejado a su país llevar el mensaje de esperanza a otros lugares. Damos gracias por los que están cuidando de a los ancianos.Con tantas cosas para dar gracias, Señor, ayúdame a recordar que soy un peregrino en este mundo. Tengo un hogar aquí en la tierra, pero sé que me espera una ciudad eterna. Si he sufrido algo en el día de hoy, o si hubo tristeza en vez de alegría, o enfermedad cuando esperaba salud, dame la gracia de poder aceptarlo, tal como vienen de tu mano, y que me hagan recordar que este no es mi hogar definitivo. Sólo soy peregrino en camino a mi hogar celestial.
Dios de toda gracia, mientras me dirijo al Hogar celestial, permíteme dejar huellas de bien, para mi familia, y para tu iglesia. Por Jesucristo, Amén.