Filipenses 2:5-11
“LUNA ROJA” - SORPRESA
“… tomó naturaleza de siervo. Haciéndose como todos los hombres y presentándose como un hombre cualquiera...” Filipenses 2:7
Dios sigue dándonos sorpresas. ¿Han visto un eclipse de sol? ¿Qué tal un eclipse lunar? Recientemente anunciaron que iba a producirse el eclipse de una “luna roja”. A la hora anunciada por los medios de comunicación, salimos y vimos un gran espectáculo justo sobre nuestro jardín. La luna brillaba inmensamente en un cielo oscuro, pero de un color rojo.Poco a poco los científicos están descubriendo más del mundo y del universo que nos rodea. También se está estudiando el fondo del mar en donde se están encontrando muchos vertebrados, peces y plantas que son nuevos para nosotros. Damos gracias a Dios por la inteligencia que ha dado al hombre para estudiar y aprender sobre su creación.Todas estas maravillas nos hacen bajar la cabeza en agradecimiento. Pero, el plan más maravilloso es el plan de Dios de rescatar a su creación más querida: El hombre. Su hijo, Jesucristo es el ejemplo supremo de la perfección. Jesús nunca habló mal de otro, nunca se puso por encima de otro. Como la Palabra dice: “Se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, hasta la muerte en la cruz” (Filipenses 2:8). Mirando a la luna roja sentimos la satisfacción de estar incluidos en la obra maestra de Dios. Somos una parte muy chica, pero amada, de su gran obra.
Amoroso Dios, agradezco toda la belleza que has puesto ante mis ojos, pero me inclino ante ti, por la obra de rescate que hiciste por mí en la cruz. Por Jesús, tu Hijo. Amén.