Salmo 24
ANARANJADO - PLENTITUD
“De su abundancia todos hemos recibido un don en vez de otro.” Juan 1:16
El origen de la palabra “naranja” fue la fruta y no el color. Antes de que las deliciosas naranjas pasaran a formar parte de nuestra dieta, el color era conocido simplemente como “amarillo-rojo” o “rojo-amarillo”. Entonces por eso se dice que naranja fue primero la fruta y después el color.Quizás es la fruta más conocida en el mundo. Cuando yo era niña comíamos naranjas sólo en la Navidad, el único tiempo cuando la veíamos. Ahora con los modernos métodos de transportación, la naranja es llevada por todo el mundo. Es muy apreciada por sus beneficios para la salud. La naranja me hace pensar en la plenitud de Dios. La Biblia nos dice que Dios, el mundo y los que en el habitan están llenos de su plenitud. ¿Hemos pensado dar gracias por la hermosa fruta de la naranja? La creación es tan grande que muchas veces no pensamos en las cosas pequeñas como una naranja. Nuestra mente está tan envuelta en los problemas de la sociedad, con amigos, problemas, salud, iglesias que nos necesitan, que olvidamos de las sencillas cosas de la creación. Cuando estemos pelando una naranja, demos gracias a Dios por su plenitud. Pensemos en las cosas sencillas y comunes que Dios ha hecho. Demos gracias a Dios por la naranja, una fruta deliciosa y de un color inimaginable.
Gracias Dios, por la naturaleza, por las vívidas puestas de sol de color naranja que nos has dado. Gracias por la plenitud de Dios que se encuentra en Cristo. Amén.