31 de enero del 2020
Malaquías 4:4-6
REUNIÓN CON DIOS
“Voy a enviarles al profeta Elías… Y él hará que padres e hijos se reconcilien.”
Malaquías 4:5-6
Los versículos finales de Malaquías nos recuerdan de qué se trata todo el libro. También apuntan al Nuevo Testamento.
Malaquías comenzó declarando el amor de Dios por sus hijos. Israel se había alejado de Dios. Pero él envió a Malaquías (cuyo nombre significa “mi mensajero”) para mostrar a Israel en qué medida se habían alejado. Ahora Dios promete que Elías (cuyo nombre significa “mi Dios es Yahweh”) restaurará la relación. Los nombres de estos profetas son importantes: el mensaje de Dios (Malaquías) hace que el Señor vuelva a ser el Dios de su pueblo (Elías).
Estas palabras apuntan poderosamente al Nuevo Testamento y las buenas nuevas de Jesús de Nazaret, quien es el Mesías. Juan el Bautista proclamó la venida de Cristo, cumpliendo la profecía de Malaquías sobre Elías. A través de Juan, las personas recurren a Dios en arrepentimiento, y luego el bautismo de Jesús, Marcos 1:11 “Tú eres mi Hijo amado, a quien he elegido.” Juan reconoce a Jesús como la Palabra, el mismo mensaje de Dios, cumpliendo el propósito de Malaquías.
En este último libro profético del Antiguo Testamento, Dios dice: “Te amo”. Y en el Nuevo Testamento Dios muestra cuánto nos ama: enviando a su único Hijo, y enviando al Espíritu Santo para poder acercarnos a él. ¡Esto es cuánto te ama Dios!
Querido Señor, vuelve nuestros corazones a ti. Gracias por hacernos tus preciados hijos. Ayúdanos a amarte y servirte siempre. En el nombre de Jesús, Amén.