Mateo 22:15-22
Jesús conoce el corazón
“Jesús le preguntó: ¿De quién es esta cara y el nombre que aquí está escrito?”
Mateo 22:20
Pagar impuestos no es algo agradable, ¿no es cierto? No es algo que hacemos con alegría, aunque como ciudadanos cristianos tenemos el deber de hacerlo.
Los fariseos tampoco estaban interesados en pagar impuestos, lo que más deseaban era tener alguna prueba contra Jesús. Entonces algunos emisarios se acercaron a él y le preguntaron: Maestro, sabemos que tú dices la verdad... Danos, pues, tu opinión: ¿Está bien que paguemos impuestos al emperador romano, o no?
Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo: ¿De quién es esta cara y el nombre que aquí está escrito? Le contestaron: Del emperador. Jesús les dijo entonces: Pues den al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios.
Una vez más Jesús enseña a las personas que hay que ver con los ojos del espíritu. Quien duerme y despierta pensando en las cosas terrenas sólo va a ver cosas terrenas.
Jesús no planteó en ningún momento la cuestión del impuesto en jaque. La preocupación de él es con su pueblo: la moneda es de “César”, pero el pueblo y la tierra es de “Dios”. Somos pueblo de Dios, comprados por la sangre de su Hijo y como propiedad de Dios debemos actuar.
Pague sus impuestos, sí, pero por encima de todo obedezca a los mandamientos del Señor.
Abre nuestros ojos, Dios Creador, para que tributemos honor y gloria solamente a ti. Amén.