Marcos 4:30-34
Como una semilla de mostaza
“¿A qué se parece el reino de Dios, o con qué podremos compararlo?” Marcos 4:30
Como ya vimos en varias oportunidades, Jesús tenía una gran predilección por enseñar a través de parábolas y este método fue elegido también cuando el Maestro decide explicar cómo sería el reino de Dios.
Dijo Jesús: “¿A qué se parece el reino de Dios, o con qué podremos compararlo? Es como una semilla de mostaza que se siembra en la tierra. Es la más pequeña de todas las semillas del mundo, pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las otras plantas del huerto, con ramas tan grandes que hasta las aves pueden posarse bajo su sombra.”
La primera enseñanza que vemos aquí es que siempre debemos sembrar y no sólo sembrar, sino saber lo que se está sembrando. La segunda enseñanza: tener paciencia para saber esperar el resultado de la siembra. Hay un tiempo: debemos sembrar y confiar que Dios mismo va a regar nuestra siembra.
Tercera enseñanza: El resultado recogido debe ser para Dios, no sólo las primicias, pero toda nuestra cosecha debe ser sometida a Dios para que él haga la distribución.
Y la última enseñanza es que Jesús quiere compartir con nosotros la oportunidad de sembrar, generar y, en el tiempo oportuno, cosechar frutos. Necesitamos prepararnos para eso.
Qué magnífico ejemplo de confianza Jesús comparte con nosotros… no podemos decepcionarlo.
No desistas nunca de nosotros, grandioso Dios. No nos dejes desperdiciar la sangre que derramaste en aquella cruz. Amén.