30 de octubre del 2019
1 Corintios 10:23-33
VIVIENDO PARA LA GLORIA DE DIOS
“… ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.” 1 Corintios 10:31
En su discusión sobre la libertad cristiana, el apóstol Pablo toca algunos principios importantes para seguir a Jesús. Al enfatizar nuestra libertad personal en Cristo, nos urge a que respetemos dónde están los demás en su madurez espiritual. Incrustado en esta discusión, es el principio más importante para la vida cristiana: en todo lo que hacemos, debemos vivir para la gloria de Dios. El Catecismo Menor de Westminster establece este principio usando la pregunta “¿Cuál es el fin principal del hombre?” Y responde con una declaración intemporal y fundamental: “El objetivo principal del hombre es glorificar a Dios y disfrutarlo para siempre”. Aunque todos hemos sido creados para glorificar a Dios, debido a nuestro pecado y rebelión contra él, vivimos sólo para glorificarnos y disfrutar de nosotros mismos. Pero, alabado sea Dios, cuando hemos sido salvos por la gracia mediante la fe, el Espíritu Santo comienza a reorientar nuestras vidas, empujándonos, incitándonos, animándonos a vivir no para nosotros sino para Dios. Y a medida que crecemos glorificando a nuestro Señor y Salvador, descubrimos nuestro verdadero y duradero gozo y propósito sólo en Dios. Hagas lo que hagas hoy, desde la tarea más mundana hasta la decisión más importante, hazlo todo para la gloria de Dios.
Por tu gracia, Padre, ayúdanos a crecer conociéndote y amándote a ti y a los que nos rodean. Sólo en glorificarte descubrimos por completo como debemos ser. Amén.