Marcos 2:13-17
GRACIA PARA LOS PECADORES
“Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.”
Marcos 2:17
La mayoría de las personas nos sentimos más cómodos con aquellos que se parecen a nosotros, piensan como nosotros, hablan como nosotros, actúan como nosotros, y más. Tendemos a evitar a las personas que son diferentes de nosotros, especialmente si tienen un carácter moral cuestionable.
Entonces, ¿por qué Jesús hablaría con Leví, el recaudador de impuestos? En ese día, los recaudadores de impuestos eran despreciados como traidores y ladrones entre su propia gente porque se enriquecían trabajando para los romanos. ¡Y como si hablar con Leví no fuera suficiente, Jesús también comió en su casa con otros recaudadores de impuestos y pecadores!
¿Acaso a Jesús no le importaba mancharse mezclándose con pecadores? La verdad es que “pecadores” se refiere a todos: a los acusadores santurrones de Jesús, a los demás en la casa de Leví, y también a cada uno de nosotros. Aquí vemos la gracia de Jesús vívidamente extendida a todos a su alrededor, gracia que transforma vidas y cambia el mundo. Sólo la gracia salvadora de Jesús puede hacer eso.
Sólo por la gracia salvadora de Jesús podemos entrar en comunión con Dios. Y una vez que su gracia toca nuestras vidas, nosotros también deberíamos dejar que fluya hacia quienes nos rodean, incluidos los “recaudadores de impuestos y pecadores”.
Querido Jesús, ofreces tu gracia a los pecadores, y eso me incluye a mí. Ayúdanos a extender tu gracia a todos los que nos rodean. En tu nombre, Amén.