23 de septiembre del 2019
Colosenses 3:15-17
CANCIÓN DE GRATITUD
“Instrúyanse y amonéstense unos a otros… Con corazón agradecido canten a Dios salmos, himnos y cantos espirituales.” Colosenses 3:16
La música y la canción a menudo expresan las emociones de nuestros corazones. Como sugiere nuestra Escritura para hoy, esta es una parte importante del pueblo de Dios. El escritor del Salmo 22 agrega que Dios está “entronizado” o “mora entre” las alabanzas de su pueblo. Dios se nos ha acercado, y es importante que nos acerquemos a él con canciones de nuestro corazón.Pero, ¿qué tipo de canción agrada a Dios? ¿Antiguo? ¿Contemporáneo? ¿Con instrumentos? ¿Sin instrumentos? En realidad, estas distinciones no son importantes.Pablo proporciona tres pautas. Primero, no está hablando de cantar sólo en la ducha. Se refiere al canto, al aprendizaje y al crecimiento que hacemos juntos como personas reunidas adorando a Dios. Es en nuestra unión en la canción, que Dios es alabado y complacido.Segundo, nuestro canto debe venir de nuestros corazones. De lo profundo de nuesro corazón, la boca habla y canta. Dios quiere que nuestras expresiones de alabanza sean verdaderas y auténticas.Tercero, nuestro canto comunitario revela nuestra gratitud por todo lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. Llamar la atención hacia nosotros mismos no es el objetivo. El objetivo es que la bondad, la gracia y el amor poderoso de Dios sean elevados por corazones agradecidos unidos en amor.
Gracias, Señor, por salvar nuestras almas y por darnos canciones para cantar juntos. En el nombre de Cristo oramos. Amén.