01 de septiembre del 2019
1 Crónicas 16:7-36
LOS PRINCIPIOS DE GRATITUD
“Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor es eterno.” 1 Crónicas 16:34
Este mes vamos a fijar nuestros corazones en la gratitud. La gratitud es buena para nosotros. Incluso la ciencia lo ha probado. El médico e investigador Hans Seyle, que estudió ampliamente los efectos negativos del estrés en los humanos, concluyó que el mejor antídoto contra el estrés es la gratitud. Por supuesto, hay mucho más que lo que la ciencia puede nombrar, porque la gratitud está arraigada en Dios. El Rey David respondió con todo su ser a la bondad de Dios. En esta canción de alabanza, vemos que la gratitud de David surge de la actividad creadora de Dios. Nuestras primeras evidencias de la bondad de Dios están en la creación. David llama a que los cielos se regocijen y que la tierra se alegre. Invita al mar a resonar, a los campos a ser jubilosos, y a los árboles del bosque a cantar de alegría. ¿Por qué? Porque el mundo está firmemente establecido. Al principio, Dios actuó con bondad al establecer este mundo, y lo continúa manteniendo con su costosa gracia. Se ha dicho que si la esencia de Dios es la bondad y la gracia, la esencia del pueblo de Dios es la gratitud.Cuando tomamos tiempo para recordar la bondad y la gracia de Dios, nuestros corazones se sintonizan con la melodía de la creación. ¡Unámonos al mar, a los campos y a los árboles y cantemos de alegría!
Dios Creador, levantamos nuestros corazones en agradecimiento por este hermoso mundo que has hecho. Damos gracias en el nombre de Jesús, por quien hemos recibido gracia sobre gracia. Amén.