18 de septiembre del 2019
1 Corintios 1:1-9
GRACIAS POR LOS DEMÁS EN EL VIAJE
“Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes, por la gracia que Dios ha derramado sobre ustedes...” 1 Corintios 1:4
No sabemos mucho sobre las personas a quienes Pablo estaba escribiendo en la ciudad de Corinto. Pero sí sabemos que la gente tuvo problemas a veces para llevarse bien.Eso no debería sorprendernos. Si usted pertenece a algún tipo de comunidad de fe, ya sea una familia, un grupo pequeño, una iglesia o una congregación grande, sabe que a veces hay discordia y desacuerdo. Eso sucede en todo tipo de grupos y reuniones.El saludo de Pablo a la iglesia en Corinto brinda una perspectiva útil. Primero, Pablo afirma que vivir nuestra fe en comunidad unos con otros es la intención de Dios para nosotros. La Biblia de principio a fin deja en claro que Dios bendice y vive entre la familia o la comunidad de fe.Segundo, Pablo identifica el pegamento que reúne al pueblo de Dios y los mantiene unidos entre sí. Ese pegamento es la gracia de Dios. La gracia de Dios no sólo cubre todos nuestros pecados y nos une a Cristo como individuos; también nos ayuda a ver a los demás como personas por quienes Cristo estaba dispuesto a morir. Cuando vemos a otros a través de los ojos de Dios, nuestros lazos con los demás se fortalecen. Esto requiere morir a nuestras propias preferencias y egos y dar gracias a Dios por su gracia que nos une a todos. ¡Pidamos la ayuda de Dios con eso hoy!
Dios misericordioso, gracias por ponernos entre otros que buscan seguir a Jesús. Ayúdanos a ser fieles. En el nombre de Cristo, Amén.