Mateo 17:1-8
CAMBIO O NO CAMBIO
“El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡grande es su fidelidad!”Lamentaciones 3:22-23
Al terminar de escribir las devociones de este mes, ya he estado jubilado por varios meses. Muchos de los cambios que anticipé ya han tenido lugar, pero estoy seguro de que habrá más por venir. He aprendido que nunca puedes estar demasiado preparado para los cambios. Aparecerán en todas las formas, incluso en momentos inesperados. Pero también aprendí que ayuda tener una actitud positiva que descansa en el amor inmutable de Dios: “Sus compasiones nunca fallan… Grande es su fidelidad”.En nuestra lectura de la Biblia para hoy, parece que los discípulos de Jesús querían permanecer en la montaña porque se sentían bien acerca de lo que estaba sucediendo. Los discípulos deseaban que el tiempo parara y que pudieran seguir atesorando cada momento: comunión con el Maestro, lejos de todo el ajetreo, enfermedad, conflicto, preocupación y problemas del mundo. ¿Quién no estaría de acuerdo con ellos? Pero Jesús les dijo: “Levántense” y “No tengan miedo”.Él dice: “Levántense”, porque ni el mundo ni nosotros podemos quedarnos quietos, y los cambios, tanto internos como externos, son inevitables. También dice: “No tengan miedo”, porque los cambios son para nuestro bien, y “¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!” (Romanos 8:39).
Dios fiel, danos tu perdón por nuestro pecado, la paz que permanece y tu presencia para animar y guiar, concédenos fuerza hoy y esperanza brillante para el mañana. Amén.