Filipenses 1:12-18
¿QUE IMPORTA?
“Pero ¿qué importa? De cualquier manera, con sinceridad o sin ella, anuncian a Cristo; y esto me causa alegría.”Filipenses 1:18
Te preocupa si escuchas que un pastor está en prisión. ¿Qué pasó? Los filipenses habían oído que Pablo estaba en la cárcel, por lo que Pablo les aseguró que estaba allí por su misión de compartir las buenas nuevas acerca de Jesús.Y a eso Pablo agregó: ¡el evangelio se estaba predicando más como resultado de ser un prisionero por Cristo! Esa era la buena noticia, pero había una contracara: algunos de esos predicadores tenían motivaciones egoístas y muy equivocadas. Por alguna razón, predicaban en contra de Pablo. Tal vez la envidia los llevó a intentar enfocarse en sí mismos.¿Cómo respondió Pablo a eso? “¿Qué importa?”, escribió. ¡¿De veras?! ¿No le molestaba que algunos predicaban por ambición egoísta? Aparentemente no. ¿Por qué? Porque Pablo estaba completamente enamorado de Jesús y de las buenas nuevas de la salvación. Entonces, si Cristo estaba siendo predicado y el mensaje escuchado, ¡aleluya!Esa asombrosa verdad es un desafío para todos nosotros. ¿Amamos tanto a Jesús que podemos dejar nuestras preocupaciones? Incluso si no nos gusta un cierto predicador, ¿estamos lo suficientemente entusiasmados con el Evangelio como para alegrarnos de que se predique de todos modos? Por gracia, Pablo logró esa mentalidad. Nosotros también podemos lograrlo.
Llénanos de amor por ti y por tu Evangelio, Señor. Ayúdanos a celebrar donde y cuando tu Palabra sea predicada. Amén.