19 de junio del 2019
Filipenses 3:15-16
MADURANDO EN CRISTO
“Todos los que ya poseemos una fe madura… debemos vivir de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.” Filipenses 3:15-16
Como se nos recordó ayer, somos salvos por la gracia de Dios solamente en Cristo. Experimentar la increíble salvación de Dios nos cambia tanto que nos dedicamos a vivir como Cristo. En el pasaje de hoy, Pablo confirma que hay una medida de madurez espiritual necesaria para comprender todo esto y mantenerlo en equilibrio.El Nuevo Testamento es como un cuerpo de agua: por un lado, es lo suficientemente superficial como para que un bebé pueda chapotear en él con seguridad. Pero, por otro lado, un buzo experimentado podría descender a grandes profundidades. En otras palabras, el evangelio es simple y, sin embargo, es increíblemente complejo.A lo largo de sus cartas, Pablo insta a los creyentes a no estar satisfechos sólo con lo que es simple. Usando otra metáfora, la Biblia enseña en otra parte que no podemos estar satisfechos para siempre con la simple leche del evangelio, sino que necesitamos madurar y pasar a sus enseñanzas más sustanciosas (Hebreos 5:13-14).El Espíritu de Dios nos ayudará con esto, como Pablo deja en claro en esta carta. Pero la idea es seguir explorando, seguir creciendo, seguir madurando. Mantengamos lo que ya hemos logrado, dice Pablo, pero también sigamos avanzando hacia verdades cada vez mayores acerca de Dios y Jesucristo.
Déjanos amarte, oh Dios, con todo nuestro corazón, alma, fuerza y ??mente. Muéstranos tus verdades para que podamos celebrarlas y contarlas a los demás todos los días. En Cristo, Amén.