09 de mayo del 2019
Ester 1:10-22
EL MUNDO EN QUE VIVIMOS
“Envió cartas a todas las provincias de su reino… ordenando que los maridos mantuvieran su autoridad en sus casas…” Ester 1:22
El proceso de búsqueda para una reina traería a Ester, una muchacha judía que mostraba gran integridad, a la casa más importante del imperio. Ella influiría sabiamente en los dos hombres más importantes del reino, interviniendo para proteger al pueblo de Dios.Nos gusta creer que somos gerentes competentes de nuestro mundo, especialmente si nos encontramos en posiciones de liderazgo. El rey Asuero tenía total confianza en la búsqueda de sus consejeros para una nueva reina. A medida que la historia se desarrolla, Ester impresiona al rey. Pero nadie sabe que ella era judía. Resulta que seguir el consejo de Mardoqueo de no revelar su nacionalidad al principio fue sabio. Eventualmente, las acciones y las palabras de Ester traerían triunfo para los judíos. El buen liderazgo persa trajo a esta mujer al lugar correcto en el momento correcto. ¿O fue la intervención de Dios?Los malos consejos, la mala influencia de la riqueza heredada y las amenazas contra la fe son comunes en nuestro mundo. Cuando nosotros, como discípulos de Cristo, nos presentamos ante los gobernantes y los líderes, seamos “astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas” (Mateo 10:16). Ese es un buen consejo: “Al que bien administra, bien le va; ¡feliz aquel que confía en el Señor!” (Proverbios 16:20).
Ayúdanos a obtener sabiduría, Señor, para que en este mundo podamos hablar y comportarnos con integridad en todos los aspectos de nuestras vidas. Amén.