06 de mayo del 2019
Rut 1:3-5
HAMBRE Y MUERTE
“… murió Elimélec, el marido de Noemí… murieron también Mahlón y Quilión, y Noemí se encontró desamparada…”Rut 1:3,5
La tierra estaba muerta, y también la familia de Noemí. ¿Murió Elimélec porque dejó la tierra prometida? ¿Murieron los hijos de Noemí porque se casaron con extranjeros? ¿Sufrió Noemí por las acciones de su familia?Más tarde en Israel, el Señor anunció una gran hambruna como castigo por la maldad de la nación, pero entre ellos había 7.000 personas que habían permanecido fieles. Proverbios 29:2 dice que “Cuando predominan los justos, la gente se alegra; cuando los malvados gobiernan, la gente sufre.”Todos, sean culpables o inocentes, sufrieron la desobediencia en los días en que los jueces gobernaron. Y en el mundo de hoy, muchos inocentes -cristianos y muchos otros- sufren todo tipo de enfermedades mortales, desastres naturales, gobernantes egoístas y ataques terroristas. En tiempos de gran maldad, cuando muchos inocentes sufren lo que los malvados merecen, ¿qué puedes hacer? Los sabios saben que “El Señor está en todo lugar vigilando a los buenos y a los malos” (Proverbios 15:3). Pero, ¿cuánto tiempo puedes esperar a que Dios haga algo?Cuando Jesús clamó en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, soportaba el juicio destinado a los malvados. Dios respondió a su queja, pero no hasta que murió la muerte de los malvados, por ti y por mí.
Señor, ayúdame a confiar en que harás las cosas bien un día. En Cristo el Salvador, Amén.