Rut 3:14-18
PAN EN BELÉN
“No debes volver a tu suegra con las manos vacías.”Rut 3:17
Noemí y su familia habían salido de Belén a causa de una hambruna, y ella regresó años más tarde al comienzo de una cosecha. A través de Rut, Dios había comenzado a aliviar los problemas alimenticios de Noemí con visitas regulares a los campos de Booz, pero Noemí aún estaba despojada de su esposo y sus hijos. ¿Quién llenaría ese vacío?Cuando Rut regresó de la cosecha, ella le sirvió seis medidas de cebada, y le dijo a Noemí lo que Booz le había dicho: “No debes volver a tu suegra con las manos vacías.” Noemí estaba extasiada, porque reconoció con esta comida que Booz había puesto un anticipo en el futuro de su familia.“No tengo plata ni oro”, dijo el apóstol Pedro. “Pero lo que tengo, te doy”. Y en el nombre de Jesús le dijo a un hombre cojo que caminara, y el hombre pudo caminar, saltar y alabar a Dios también. De manera similar, Noemí recibió una vida renovada. Rut tendría un hijo. Noemí tendría una familia para cuidar de ella, y por medio de esa familia, Israel recibiría un rey que pondría fin al vacío tiempo de los jueces.Nosotros también hemos recibido un pago inicial: “Fueron sellados como propiedad de Dios con el Espíritu Santo que él había prometido. Este Espíritu es el anticipo que nos garantiza la herencia que Dios nos ha de dar” (Efesios 1:13-14).
Ayúdanos, Señor, a vivir fielmente con la guía de tu Espíritu mientras esperamos el momento en que se complete nuestra redención. En el nombre de Jesús, Amén.