17 de mayo del 2019
Rut 1:16-17; 3:1-13
MISERICORDIOSO, NOBLE, OBEDIENTE
“¡Que el Señor y Dios de Israel, en quien has buscado amparo, te premie por todo lo que has hecho!”Rut 2:12
¿Por qué debería Rut obedecer a Noemí y ponerse a disposición de Booz? ¿Por qué no hacer sus propias elecciones? La respuesta es simple. Cuando se negó a regresar a su hogar, Rut “se aferró” a Noemí. El mismo verbo en hebreo se usa en otro lugar para describir a un esposo y esposa unidos.Como en el matrimonio, Rut dejó su casa voluntariamente para unirse a otra. En este caso, ella voluntariamente compartió la situación familiar de Noemí: su Dios, su tristeza, su vacío. Ir esa noche al campo era un gesto que solicitaba matrimonio, con el propósito de llenar una parte del vacío de Noemí: su falta de un hijo y heredero. Cuando Rut le dijo a Booz: “tiene el deber de ampararme,” significaba, “Tómame bajo tu ala para ser tu esposa, según los términos del pacto de Dios para nuestras relaciones familiares.”En cierto modo, esta historia es como la parábola de Jesús del buen samaritano. Ambas historias enseñan al pueblo de Dios lo que significa amar a su prójimo. Cuando Jesús preguntó qué viajero mostró el amor de Dios al hombre que necesitaba ayuda, la respuesta debía ser “El que tuvo misericordia de él”.Rut fue al campo porque era una persona misericordiosa y noble que quería honrar a Dios. Honremos también a Dios siendo misericordiosos y nobles con nuestros vecinos.
Gracias, Señor Jesús, por no dejarnos de lado cuando necesitábamos tu amor. Ayúdanos a responder con tu amor y cuidado a nuestros vecinos heridos. Amén.