13 de mayo del 2019
Rut 2:1-16
UN ISRAELITA JUSTO
“Y aun dejen caer algunas espigas de sus propios manojos, para que ella las recoja. ¡Que nadie la moleste!”Rut 2:16
Los israelitas justos escaseaban en el tiempo de los jueces, ya que la gente generalmente hacía lo que quería. ¿Cómo sería el dueño del campo donde Rut estaba recogiendo? ¿Sería recto y honesto, o se aprovecharía de una pobre viuda extranjera?Booz resultó ser justo: respeta a sus trabajadores y reconoce la amabilidad de Rut al quedarse con Noemí y recoger el grano para ella. Además, Booz les dice a sus trabajadores que vayan más allá de la letra de la ley como se establece en la Palabra de Dios; él da voluntariamente de su abundancia sin que se le pida que ayude a Rut y Noemí. Booz también alienta a Rut a recoger hasta que la cosecha esté terminada. Booz hace lo que es correcto a los ojos de Dios.La justicia de Booz y Rut procede de dejar que la Palabra de Dios forme sus vidas. La vida recta es la clave de una vida de bendición para el pueblo de Dios.Jesús por lo tanto les dice a sus discípulos que recojan su “cosecha” de entre “las ovejas perdidas de Israel” (Mateo 10:6), y Jesús mismo trajo sus buenas nuevas y sanación a las personas fuera de Israel (Marcos 7:24-37).Hoy nosotros, que somos gentiles como Rut, también somos templos del Espíritu Santo e instrumentos de justicia. Que cada uno de nosotros también deje que la Palabra de Dios forme nuestras vidas.
Dondequiera que miran nuestros ojos y donde nuestros pies nos lleven, Señor, que seamos vecinos justos por el poder de tu Espíritu. En Jesús, Amén.