27 de febrero del 2019
Lucas 18:24-30
GRANDES COSTOS, GRANDES BENDICIONES
“Pedro le dijo: Señor, nosotros hemos dejado todas nuestras cosas y te hemos seguido.” Lucas 18:28
La interacción con el hombre rico dejó a los oyentes de Jesús, incluidos sus discípulos, con muchas preguntas. La gente preguntaba: “¿Y quién podrá salvarse?”Pedro exclamó: “Hemos dejado todas nuestras cosas y te hemos seguido.” Jesús entendió la preocupación de Pedro. Jesús sabía que sus seguidores más cercanos habían dejado relaciones valiosas para seguirlo. Habían dejado sus hogares, esposas, hijos, padres ancianos y carreras. No se trataba de riqueza o poder para los discípulos; habían dejado las relaciones familiares y recuerdos que los acompañaban, todo por el bien de estar con y el Hijo de Dios y seguirlo. Entonces necesitaban reconfirmación.Jesús dejó claro a un temible Pedro y a una multitud atemorizada, que las bendiciones de la vida plena en el reino de Dios ocurren tanto ahora como en la vida venidera. Él mantuvo la promesa de que dejar las relaciones familiares para la visión de su reino daría como resultado la sanidad y la restauración. Jesús prometió que a nadie que le acompañara se le cambiaría el trato.Él nos asegura también que buscar su reino con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerza renovará el nacimiento en las relaciones personales que bendicen y modelan la sanidad de todas las relaciones en el reino de Dios. Todo comienza y termina con Jesús.
Señor, sabemos que la vida en esta tierra puede ser dura. Ayúdanos a esperar el momento en que todas las relaciones se sanen en tu presencia eterna. En tu nombre, Amén.