04 de enero del 2019
Deuteronomio 4:1-9
TESTIMONIO DE VIDA
“Porque, ¿qué nación hay tan grande que tenga los dioses tan cerca de ella, como tenemos nosotros al Señor…?”Deuteronomio 4:7
Dios liberó a su pueblo y así estableció una relación especial, una alianza. La alianza fue sellada con los Diez Mandamientos (Éxodo 20). Son diez reglas para liberarnos del egoísmo, del individualismo, de la indiferencia, de la soledad, de la destrucción y de la alienación para libremente amar a Dios y a las personas. La ley de Dios es un regalo ofrecido para salvar nuestra vida, conducta y libertad.Moisés usa dos preguntas para enseñar la importancia de la obediencia y nuestra relación con Dios. Si el pueblo sigue las enseñanzas y es fiel a Dios, las naciones a su alrededor lo van a notar y comentar sobre su sabiduría y entendimiento. La vida habla por sí misma. Los otros pueblos tenían sus propios dioses, como lo tienen todos los que no siguen hoy a nuestro Dios. No existe un Dios tan cercano, tan presente, tan personal, tan listo para oír y responder, como el nuestro. Nuestra relación con Dios debe atraer a la gente a buscarlo a él también.“¿Y qué nación hay tan grande que tenga leyes y decretos tan justos como toda esta enseñanza que yo les presento hoy?” Nuestra ética, nuestra práctica, nuestra vida íntegra debe ser un testimonio sobre la justicia y el amor a Dios. No debe ser un ejemplo de hipocresía y prohibiciones para que todos lo critiquen y lo eviten.
Nuestra relación con Dios debe atraer a la gente a buscarlo a él también. Que Él permita que nuestro testimonio y mensaje sea un fiel reflejo del interés divino en la humanidad.