Marcos 9:30-37
¿GRANDEZA O SERVICIO MUTUO?
“¿Qué venían discutiendo ustedes por el camino? Pero se quedaron callados…” Marcos 9:33, 34
En su diario caminar, Jesús enseñaba a sus discípulos. Quería prepararlos para su inevitable sufrimiento de la cruz. “Ellos no entendían lo que les decía, y tenían miedo de preguntarle.” Dios nos da la libertad para que hagamos preguntas sobre nuestras dudas e incertidumbres. En vez de encarar el asunto, los discípulos discutían entre sí quién era el más grande, el más poderoso e influyente. ¿Piensa que Jesús no estaba prestando atención? Les hizo la pregunta anterior. Se quedaron con vergüenza. Mudos. La preocupación y los planes de ellos eran diametralmente opuestos a los del Siervo Sufriente. Ellos aspiraban a la grandeza, al privilegio y al honor. Todo esto era absurdo. Jesús fue directo: “Si alguien quiere ser el primero, deberá ser el último de todos, y servirlos a todos.” Con humildad, defienda a los pequeños, a los humildes, a las personas que más necesitan cuidado.Tanto en el ámbito público, como en el eclesiástico, hay que retomar el sentido de servicio y renunciar a la búsqueda de la grandeza. Líderes que sirven. Comunidades que se dedican al servicio diaconal. Sirviendo unos a otros en amor. Servicio mutuo sin competencia, celos o intrigas. En vez de estar disputando poder, arremánguense y trabajen. La iglesia misionera es iglesia diaconal.
Con humildad, Señor, dame la fuerza para defender a los pequeños, a los humildes, a las personas que más necesitan cuidado. Todo ello en respuesta a tu gran amor y misericordia.