Éxodo 3
FUERZA EN MI DEBILIDAD
“¿Y quién soy yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas?” “¿Cómo se llama?”Éxodo 3:11,13
Cuando Dios llamó a Moisés para liberar a su pueblo de Egipto, Moisés se sintió frágil, vulnerable, con limitaciones, y fracasos. ¿Quién no se siente así? ¿Quiénes somos para participar con Dios en su misión? Moisés pidió disculpas. La tarea era demasiado grande. Pero Dios le respondió: “Yo estaré contigo… yo mismo te envío… todos me adorarán en este monte.” En su diálogo con Dios, Moisés aún preguntó: “… si yo voy y les digo a los israelitas: El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes”, ellos me van a preguntar: “¿Cómo se llama?” Y entonces, ¿qué les voy a decir?” Buena pregunta. En nuestro testimonio y misión tenemos que tener un conocimiento personal de nuestro Dios. No tanto de la iglesia o de la religión, sino de Dios mismo. Nuestro Dios tiene muchos nombres y se revela de muchas maneras. Dios respondió: “YO SOY EL QUE SOY”. Creador. Principio de todo. Soberano. Podemos conocerlo, pero nunca completamente. Es misterio. Es insondable. Es infinito.Ante el poder de Dios, Moisés fue vacilante, consciente de su incapacidad, su dificultad para articularse. En Éxodo 4, Dios le preguntó: “¿Y quién le ha dado la boca al hombre?” Luego apunta a su hermano, Aarón, para trabajar juntos, como todos debemos hacerlo, en la familia y en la iglesia.
En nuestro testimonio y misión tenemos que tener un conocimiento personal de nuestro Dios. Ayúdanos Señor a presentarte a los demás en lo que nos afecta: tu interés en estar cerca nuestro.