17 de enero del 2019
Juan 1:43-51
PREGUNTAS ESCÉPTICAS
“Dijo Natanael: ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contestó: Ven y compruébalo.”Juan 1:46
Natanael era un hombre sincero, pero un poco cínico. Decía lo que pensaba. Nazaret era una aldea insignificante, el lugar elegido por Dios para que allí su hijo creciera. Es importante dejar que la gente haga sus preguntas escépticas, que expresen sus dudas. Felipe no discutió. Calurosamente, con amor, invitó a su amigo a ver a Jesús de cerca y así sacar sus propias conclusiones. Activó su curiosidad, sin ninguna presión. Buena estrategia evangelística.Con ternura y respeto, Jesús reveló al dudoso Natanael que conocía lo más íntimo de su corazón, su vida, sus vulnerabilidades humanas, sus sentimientos más profundos. Elogió lo que había de bueno en él. Espantado Natanael le dijo: “¿Cómo es que me conoces?” Es una revelación para el ser humano: Dios me conoce, Dios se interesa por mí. Soy criatura de Dios. Dios ve lo que hay de bueno en mí. Me guía. Me conoce profundamente, y aún así me ama. Este descubrimiento es liberador.El encuentro con Jesús produce en Natanael la fe: “Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel!” Una vida transformada por el encuentro personal con Jesús. Por eso, invitamos a las personas a ir a la iglesia y así despoje sus dudas. Algunas iglesias regalan Biblias o libros donde puedan leer para tener un encuentro con Dios.
Soy criatura de Dios. Dios, ve lo que hay de bueno en mí. Me guía. Me conoce profundamente, y aún así me ama. Este descubrimiento es liberador. Gracias a Dios por su amor.