Salmo 139
UN DIOS PRESENTE Y CERCA
“¿A dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiría, lejos de tu presencia?” Salmo 139:7
Hay gente que quiere huir de Dios. ¿Por qué? ¿Vergüenza, rebeldía, miedo? ¿Para tratar de ocultar el mal que hizo? La noticia es: ¡Es imposible! La mirada celosa de Dios está siempre orientada hacia todas sus criaturas. Cuando huimos, Dios permanece más cerca que nuestra propia respiración, y espera. Está siempre listo para recibir al hijo pródigo que se aleja, esperando que reconozca sus errores, cambie de rumbo y vuelva al Padre.Dios es el soberano del universo. Está presente en todo lugar: “Si yo subiera a las alturas de los cielos, allí estás tú; y si bajara a las profundidades de la tierra, también estás allí; si levantara el vuelo hacia el oriente, o habitara en los límites del mar occidental, aun allí me alcanzaría tu mano.” Además de velar por nosotros cuando tratamos de huir, Dios nos guía con su tierna mano por los caminos de la vida plena. Dios nos sostiene en las horas de confusión y crisis. Es un Dios personal, presente, amoroso. Creó y conoce a cada ser humano aún en el vientre de la madre. Tiene planes y propósitos para nuestras vidas. Llama e invita a cada persona, como lo hizo con Adán y Eva, con Abraham y Sara, con Moisés. Está a la puerta de nuestro corazón. Déjese iluminar por el Espíritu Santo, regrese al calor del hogar celestial.
Está siempre listo para recibir al hijo pródigo que se aleja, esperando que reconozca sus errores, cambie de rumbo y vuelva al Padre. Gracias a Dios por su amor y misericordia.