Génesis 3
UN DIOS COMUNICATIVO
“Pero Dios el Señor llamó al hombre y le preguntó: ¿Dónde estás?”Génesis 3:9
¡Dios habla! ¡Dios pregunta! Y a su imagen creó hombre y mujer, seres comunicativos, con capacidad para amar, pensar, dialogar, actuar, decidir y aprender. En el Edén hay comunión y comunicación con el Creador. Se propone la elección de una obediencia libre en el reconocimiento de la amistad divina.En la libertad que Dios le dio, el ser humano optó por la independencia y el egoísmo. En vez de confiar en Dios, se dejaron llevar por el engaño. Se acabó la paz, la alegría, la comunión y la armonía en el Paraíso. Conocemos las tristes consecuencias: culpa, vergüenza, fuga, una brecha, una vida perdida y sin sentido, sin comunidad.Pero Dios no abandonó a sus criaturas. Aún “andaba por el jardín” para conversar con los humanos. Sin embargo, se escondieron de Dios. “Pero Dios el Señor llamó al hombre y le preguntó: ¿Dónde estás?” ¡No los abandonó! Y ahí comienza su proyecto misionero de restauración, reconciliación y salvación. No abandona a nadie y sabe cuidar de lo que es suyo. Dios siempre está buscando a la gente y preguntando: “¿Dónde estás?” Dios quiere restablecer la comunión con nosotros. Dios habla con nosotros y nosotros podemos hablar con Dios. Dios nos hace preguntas y también nosotros hacemos preguntas a Dios. Es diálogo. Es oración. ¡Es comunión!
Señor, Dios de la comunicación. Que la oración sirva para establecer esa línea tan necesaria para poder hablarte, después que tú nos hablas por la Biblia. Gracias por el don de la comunicación.