06 de agosto del 2026
Mateo 15:21-28
RECONOCIENDO LA OBRA DE DIOS
“Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe…” Mateo 15:28
En la historia de hoy, Jesús y sus discípulos estaban en una región donde la mayoría de la gente no conocía ni adoraba al Dios de Israel. Para los discípulos aquel lugar debía resultar extraño e incómodo. De pronto apareció una mujer cuya hija estaba “gravemente atormentada por un demonio” (Mateo 15:22). La respuesta de Jesús puede parecer difícil de entender. ¿Estaba enseñando algo a quienes lo escuchaban? ¿Estaba probando la fe de la mujer? Jesús le dijo que, al no ser judía, ella no estaba en el centro de su misión. Pero la mujer no se rindió. Sabía que en Jesús estaba la única esperanza para su hija. Con humildad respondió que aun las migajas de su bondad serían suficientes. Entonces Jesús celebró su fe: “Oh mujer, grande es tu fe”, y su hija fue sanada desde aquel momento. ¡Qué escena tan sorprendente! A veces pensamos que dar testimonio significa simplemente introducir a Jesús en nuestras conversaciones. Incluso, que el éxito de la conversación depende de nuestra sagacidad. Pero esta historia nos recuerda algo más profundo: Dios muchas veces ya está obrando en los corazones antes de que nosotros lleguemos. Aquella mujer ya estaba buscando esperanza, ya veía en Jesús su única salvación. Ser testigos también significa aprender a reconocer dónde Dios ya está trabajando y unirnos a lo que Él está haciendo.
Querido Dios, danos ojos para ver dónde ya estás obrando y ayúdanos a responder fielmente a la buena obra de tu Espíritu. En Cristo Jesús, Amén.
En Hechos 1:8, Jesús dice: “me seréis testigos”. Pero ¿qué significa ser testigo de Cristo?Una de las cosas asombrosas de Dios es que Él elige trabajar con nosotros. Dios quiere que nos unamos a él en una misión para salvar a quienes no lo conocen y re-novar toda la creación. Parece una tarea difícil e intimidante, pero no estamos solos. Jesús nos ha dado el don del Espíritu Santo y nos llama no solo como individuos, sino también como su iglesia.En nuestro trabajo con Dios en esta misión a lo largo de los años, hemos aprendido que todos tenemos este llamado en nuestras vidas. Algunos de nosotros estamos llamados a servir lejos de casa, y otros estamos llamados a servir y compartir el amor de Dios con nuestros vecinos allí donde estamos. Dondequiera que Dios nos llame, tenemos la oportunidad de compartir el amor de Cristo con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas, ¡y puede que no sea tan intimidante como parece!
Kevin DeRaaf
Es director de Resonate Global Mission, una agencia misionera cristiana reformada que trabaja en más de 40 países al rededor del mundo. Él y su esposa, Jacquie, tienen tres hijos y cuatro nietos y viven en Burlington, Ontario.