07 de agosto del 2026
Isaías 62:1-12
EL PODER DE LA ORACIÓN INTERCESORA
“Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas…” Isaías 62:6
Esta es una imagen poderosa de la oración intercesora: cuando las personas oran por otros y por la obra de Dios en sus vidas. En la antigüedad, quienes vigilaban las murallas de una ciudad observaban atentamente lo que sucedía a su alrededor y detectaban cualquier enemigo o peligro que se acercara. Hoy ya no tenemos vigilantes en las murallas, pero sí muchas personas que hacen algo parecido. Los meteorólogos observan el clima. Los analistas financieros vigilan los mercados. Otros siguen de cerca los acontecimientos geopolíticos. En Isaías, Dios declara que ha puesto guardas sobre las murallas: personas que perciben lo que ocurre en el ámbito espiritual y oran por ello. Son creyentes que claman con pasión y convicción profunda: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra” (Mateo 6:10). Quizá a veces ni te percates de ellos, pero su función en la extensión del reino es invaluable. Y tú también estás llamado a ocupar tu lugar en el muro. ¿Hay alguna situación que te motive a orar? ¿De qué manera el Espíritu podría estar llamándote a interceder por tus vecinos, compañeros de trabajo o de estudio? Dios te invita a ser un vigilante en la muralla. La oración ferviente por otros y por la llegada del reino de Dios sigue siendo una herramienta clave en su misión.
Gracias, Dios, por el poder de la oración intercesora. Danos el deseo de pedir por tu obra y por quienes nos rodean. En Jesucristo, Amén.
En Hechos 1:8, Jesús dice: “me seréis testigos”. Pero ¿qué significa ser testigo de Cristo?Una de las cosas asombrosas de Dios es que Él elige trabajar con nosotros. Dios quiere que nos unamos a él en una misión para salvar a quienes no lo conocen y re-novar toda la creación. Parece una tarea difícil e intimidante, pero no estamos solos. Jesús nos ha dado el don del Espíritu Santo y nos llama no solo como individuos, sino también como su iglesia.En nuestro trabajo con Dios en esta misión a lo largo de los años, hemos aprendido que todos tenemos este llamado en nuestras vidas. Algunos de nosotros estamos llamados a servir lejos de casa, y otros estamos llamados a servir y compartir el amor de Dios con nuestros vecinos allí donde estamos. Dondequiera que Dios nos llame, tenemos la oportunidad de compartir el amor de Cristo con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas, ¡y puede que no sea tan intimidante como parece!
Kevin DeRaaf
Es director de Resonate Global Mission, una agencia misionera cristiana reformada que trabaja en más de 40 países al rededor del mundo. Él y su esposa, Jacquie, tienen tres hijos y cuatro nietos y viven en Burlington, Ontario.