lunes 08 de febrero del 2016

Guillermo Serrano

Serrano

Guillermo Serrano se ha desempeñado como director de Ministerio Reforma desde 1991. Es comunicador y escritor.  Vive en Chicago junto a su família.

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Génesis 28:10-22


¿SÓLO?

“Cuando Jacob despertó de su sueño, pensó: 
—En verdad el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía.” 
Génesis 28:16


La negociación inteligente que Jacob había hecho con su hermano finalmente le costó todo, pero eso no detuvo a Jacob. Después de que su padre, Isaac, murió, Esaú quería vengarse, por lo que ya era hora de que Jacob huyera.

Jacob dejó atrás todas las bendiciones físicas que esperaba obtener de su hermano. Su rápido hablar ahora lo llevó a correr rápido.

Jacob tuvo que huir solo, pero no estaba realmente solo. Lo descubrió de una manera muy dramática durante la noche. Mientras Jacob trataba de dormir, con sólo una roca como almohada, Dios le dio un sueño de una escalera abierta entre él y el cielo. Ángeles subían y descendían esa escalera, y Dios le habló, demostrando que a pesar de que Jacob había llegado a estar aislado de todos los demás, no estaba aislado de Dios.

A la mañana siguiente Jacob adoró a Dios. Pero su adoración sólo era un rito pomposo de alguien que estaba simplemente buscando que Dios bendiga sus planes ya hechos. El pueblo de Dios a menudo hace lo mismo. Queremos que Dios nos bendiga cuando hacemos lo que nos plazca.

Lo que Jacob no sabía era que Dios estaba ya por delante de él. Nadie puede adelantarse a Dios. Y eso es una buena cosa. Porque así como tratamos de superar a Dios, descubrimos que Dios está a nuestro lado con su gracia.

Dios, a veces queremos actuar por nuestra propia cuenta, persiguiendo sueños propios. Recuérdanos tu presencia y nunca nos dejes caminar solos. Amén.

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