viernes 20 de enero del 2017

Rev. Julio Andrade Ferreira

Caminos de Dios
Julio Andrade Ferreira

El ser humano ha aprendido los caminos de Dios por medio de la física, la química, la biología, la sociología y otras ramas de la ciencia.  Pero, si por un lado casi siempre usa esos conocimientos de un modo constructivo, por el otro se ensoberbece, olvidándose de que Dios va más allá y de que para Él no hay límites sino los absurdos.  El Dios todopoderoso espera del hombre no solamente conocimientos sino también fe.  Por la fe podemos saber más de la naturaleza de Dios, y no sólo por medio de las obras de la creación sino también, sobre todo, por la historia.  Por la fe sabemos los propósitos de Dios con respecto al mundo y a nosotros mismos.
El Rev. Julio Andrade Ferreira escribe este mes con el título “Los caminos de Dios”. ¡Y qué mejor para comenzar el primer mes del año! El Rev. Ferreira fue pastor, maestro y mentor de muchos jóvenes brasileños en su búsqueda de su vocación.

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Salmos 91
La integridad en la familia
“Siempre tengo presente al Señor… Por eso, mi corazón está lleno de alegría. Todo mi ser vivirá confiadamente.” 
Salmos 16:8-9

Desde el momento del matrimonio, la familia presupone plenitud. La unión debe ser propuesta como permanente. Por otro lado, las leyes vigentes han llegado a considerar al hogar como un cuerpo social que puede disolverse, dando lugar a los llamados “huérfanos de padres vivos”.

El hogar presupone hijos. La llamada “planificación familiar razonable” no siempre se aplica debidamente y puede ser hasta ignorada, o servir para cubrir intereses dudosos, si no inconfesables. El aborto y otros métodos anticonceptivos son problemas indeseables y, muy comunes en la sociedad moderna.

Los problemas de ubicación en el trabajo obligan a los padres a distanciarse de los hijos, quizá en los momentos en que éstos necesitan más de la presencia, el cariño y la orientación de ellos. E incluso cuando conviven, ¿hasta dónde llega la capacidad de los padres para ofrecer ese cariño y esa orientación? ¿No hay, por desgracia, padres inmaduros y acomplejados? ¿Madres solteras? La familia es una bendición, pero ella presupone plenitud. “Éstos son los mandamientos, leyes y decretos que el Señor su Dios me ha ordenado enseñarles, para que los pongan en práctica… durante toda su vida las leyes y los mandamientos que yo les mando a ustedes, a sus hijos y a sus nietos…”

Te damos gracias, Dios y Padre, porque existen en el mundo muchas familias que te sirven y respetan tu nombre. Por medio de Jesús. Amén.

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