Cada Dia

1 Reyes 18:40-46
ESPERANDO Y VIGILANDO

“La séptima vez el criado dijo: – ¡Allá, subiendo del mar, 
se ve una nubecita del tamaño de una mano!”
1 Reyes 18:44

La confrontación sobre el monte Carmelo fue ganada, pero el trabajo aún no había terminado. Los profetas de Baal pagaron el precio por su engaño y mentira. Entonces Elías declaró que el verdadero Dios del cielo y de la tierra terminaría su victoria enviando lluvia para romper la sequía y el hambre de la tierra.

Elías ora y le manda a su siervo que fuera y mirara hacia el mar. Una y otra vez el siervo informa de nuevo, “No hay nada.” Cada vez que vuelve, Elías lo envía a mirar de nuevo. Aun en este gran día de la gloria de Dios, vemos que la gente de fe no siempre recibe lo que ha pedido en la manera y el momento que tal vez quiera. El siervo de Elías no ve ningún cambio en el cielo, pero Dios está obrando para lograr un cambio.

Esperando y vigilando es a menudo la postura de un siervo de Dios. No es fácil y no es algo que la gente quiere, pero esperar y observar puede ser fructífero. Probablemente el siervo de Elías nunca se olvidó los momentos que no vio nada, así como la emoción de ver esa pequeña nube y la gran lluvia que siguió. Seis veces no había nada que ver, pero la séptima vez había algo. Era pequeña. Era una nube tan pequeña como la mano de un hombre, pero fue suficiente.

Amado Dios, danos la paciencia de esperar y ver las señales de tu increíble obra maravillosa. Abre nuestros ojos para que podamos ver. En el nombre de Jesús, Amén.

 

Vea los mensajes anteriores

Haga clic en los días anteriores (en rojo) para visualizar el mensaje de ese día.