martes 28 de febrero del 2017

Rev. Julio Andrade Ferreira

Caminos de Dios
Julio Andrade Ferreira

El ser humano ha aprendido los caminos de Dios por medio de la física, la química, la biología, la sociología y otras ramas de la ciencia.  Pero, si por un lado casi siempre usa esos conocimientos de un modo constructivo, por el otro se ensoberbece, olvidándose de que Dios va más allá y de que para Él no hay límites sino los absurdos.  El Dios todopoderoso espera del hombre no solamente conocimientos sino también fe.  Por la fe podemos saber más de la naturaleza de Dios, y no sólo por medio de las obras de la creación sino también, sobre todo, por la historia.  Por la fe sabemos los propósitos de Dios con respecto al mundo y a nosotros mismos.
El Rev. Julio Andrade Ferreira escribe este mes con el título “Los caminos de Dios”. ¡Y qué mejor para comenzar el primer mes del año! El Rev. Ferreira fue pastor, maestro y mentor de muchos jóvenes brasileños en su búsqueda de su vocación.

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1 Corintios 13
el amor permanece
“Ahora, permanecen estas tres virtudes: la fe, 
la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor.” 
 1 Corintios 13:13


Es difícil saber exactamente lo que quiso decir Pablo cuando expresa que el amor es mayor que la esperanza y la fe. Sólo hace la declaración y la deja a nosotros para que pensemos en ello. Puede ser que el amor, en comparación con la fe y la esperanza, describe el mismo corazón de Dios. Dios no necesita ejercer la fe. Y no le hace falta la esperanza porque ya conoce el futuro. La Biblia dice: “Dios es amor.”

El amor es la naturaleza de Dios. Cuando una persona se convierte en un seguidor de Jesús, en un cristiano, no sólo recibe el amor de Dios; también comparte su naturaleza divina. A la iglesia en Roma, Pablo escribió: “Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.” Así que cuando tú y yo amamos a otra persona, estamos mostrando el carácter mismo de Dios. Nunca somos más parecidos a Dios que cuando amamos a una de sus criaturas. Porque el amor es de Dios, es la más grande de todas las virtudes.

Sólo se vive una vez en la vida, y es bastante corta. Tenemos que prestar atención a algunos consejos: debemos dedicarnos a lo que es eterno. Cualesquiera que sean nuestros dones, o la parte de su reino que nos llama a servir, la mejor cosa que podemos hacer para mostrar nuestro amor y gratitud a Jesús, es servir a otros en amor.

Padre, llénanos con tu Espíritu. Danos amor, que ata a todas las demás virtudes en “vínculo perfecto” 
(Colosenses 3:14). En el nombre de Jesús oramos. Amén.

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